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Facebook se está quedando sin jóvenes. No lo decimos nosotros, son datos contrastados. En la carrera por ser la más joven, la red del pulgar arriba no para de mutar, aunque sin lograr transformar los hábitos de consumo.

Entonces, ¿dónde están los quinceañeros? Dónde están todas esas personas que devoran fotos y vídeos y leen en diagonal pero se enteran de todo antes que nadie?

Buscando almas

Los usuarios entre 12 y 17 años de edad ya no usan Facebook. O, al menos, no tanto como antes. Hay la misma cantidad de usuarios quinceañeros que mayores de 65 años: 300.000 (bueno, en el Reino Unido y tal como recoge The Guardian).

Según un informe de eMarketer, esta franja de edad ha disminuido en un 9,3 % en Facebook. Y, aunque el 83 % de usuarios entre 18 y 24 años usarán Facebook en 2018, se estima que el porcentaje caiga hasta en un 81,5 % para el 2021. Es la primera vez que se pronostica un decrecimiento tan agresivo.

Aun así, los analistas de Ampere contemplaron que estos cambios se producen, en parte, porque cada vez se llega antes a Internet y Facebook se alza como una segunda o tercera opción. Mientras tanto, la red de Zuckerberg ha ido revelando ganancias muy positivas. ¿Y si ese fuese precisamente el deseo en la cúpula de la red, crear una zona más cómoda para cierto target, segmentada por edades, mientras reconquista al público menor de 15 años desde Instagram… o Snapchat?

Tampoco erremos analizando datos de forma apresurada: en Argentina, 7 de cada 10 personas de entre 10 y 12 años tienen un perfil en Facebook y lo usan al menos una vez al día, a pesar de que Facebook solo admite usuarios de más de 13 años. La tendencia es generalizada, pero no internacional.

Snapchat, una imagen fugaz

Esta es la verdadera triunfadora entre la juventud. En Snapchat está la gente joven, de 18 a 24 años, para ser exactos. Y tal y como afirma el propio CEO de la empresa, hasta el 70 % de espectadores de esos efímeros vídeos y GIF son mujeres.

Los nativos digitales suelen empezar a producir sus vídeos semiprofesionales a partir de esta y otra redes similares.

Se estima que Snapchat aglutinaba en mayo de 2017 hasta 166 millones de usuarios activos a diario. Considerando que se lanzó en 2011, tal vez su crecimiento parece demasiado tibio, pero es que no ha sido hasta 2017 cuando su popularidad se ha disparado. De hecho, durante su ejercicio en bolsa multiplicó pérdidas, pero siguió creciendo hasta situarse en los 187 millones de usuarios durante el pasado trimestre.

Instagram, un crecimiento constante

Lento pero constante se mantiene el crecimiento de Instagram. Según informa el portal Statista, en septiembre de 2017 alcanzaba los 800 millones de usuarios activos, con 500 millones activos a diario, y es donde ven publicidad de hasta 25 millones de empresas. Ojo porque hace solo cinco meses las estadísticas marcaban 100 millones menos.

Atendiendo a las cifras de Statista, en Estados Unidos más de la mitad de la base de usuarios de Instagram tiene entre 18 y 29 años, y es la red que prefieren los adolescentes por delante de Twitter y Facebook. A nivel mundial, el 41 por ciento de los usuarios tienen 24 años de edad o menos.

La compañía goza de buena salud y tiende a celebrarlo por todo lo alto. En Instagram está el cachondeo, las fotos de comida, pero también la moda más estilizada, las tendencias más febriles y los secretos más privados en forma de desnudo semioculto.

Pero en “Insta” no todo es foto y filtros. Su chat (y sus grupos) es uno de los recursos más usados dentro de la app, una herramienta que aprovechan los menores de 25 más que el resto de usuarios. Además, la seguridad parece un factor importante: mientras que Facebook sigue utilizando sus incómodas pasarelas de carrete, donde cualquiera puede etiquetarse y cogerte una foto, Instagram aboga por la privacidad y limpieza de los perfiles.

Wattpad, historias para compartir

Ah, ¿que no conoces Wattpad? Pues deberías. 65 millones de usuarios se saben al dedillo algunas de las fanfiction que allí se publican. Hasta las distribuidoras de cine buscan historias jugosas que comprar.

Mientras algunos padres creen que allí solo hay pornografía, algunos de los relatos más sugerentes de la ficción actual se gestan entre grupos de amigos que viven a flor de piel el fenómeno fan. Ya lo hemos dicho en más de una ocasiónlos jóvenes no han dejado de leer, simplemente han cambiado de “muro” donde hacerlo.

Vero, sin publicidad

Los no-tan-jóvenes que buscan algo distintivo están aquí —es decir, el ratio comprendido entre 24 y 35 años—. Vero comenzó como el hogar de cosplayers porque permitía hacer zoom sobre la foto de forma más sencilla que sobre la competencia. Este dato diferencial ayudó a que otros colectivos, como maquilladores o tatuadores, se interesaran por la red.

En la búsqueda de un hogar más selecto, sin publi —y, por ende, buscando un target con independencia económica—, sus usuarios están más preocupados por compartir lo que leen o escuchan, como una especie de GoodReads y LastFM para nuevas generaciones. Y lo hacen bajo una capa de personalización mínima, donde prima el compartir sobre el consumir.

A decir verdad, aunque la fiebre ya ha pasado tras la primera ronda del primer millón de usuarios gratuitos, la promesa de Vero puede convertirse en un modelo atractivo. Eso sí, sigue estando en fase beta y algunos usuarios registran ciertos problemas.

YouTube, la red líder de la generación del milenio

Por supuesto, YouTube sigue siendo el rey como red entre la generación del milenio. Vemos más millennials usando YouTube TV que cualquier otro grupo generacional. En número de usuario activos, es la número 2 del mundo, justo detrás de Facebook, y las últimas cifras hablan de en torno a 1.400-1.500 millones de usuarios mensuales.

YouTube no es sólo ese sitio donde buscar un tutorial para aprender a cortar el pelo a tu perro. También es ese sitio donde un chaval de instituto alimenta a medio millón de seguidores con solo hacer chascarrillos en Fortnite —el enésimo battle royale, un género de videojuegos que está reventándolo—.

Y es curioso, Facebook al final sí parece conseguir lo que busca eludir: las interacciones frívolas se quedan en su red, la pasarela de “me-gustas”, mientras que los comentarios más biliares se sitúan en redes como Twitter o YouTube y los más amorosos en foros como Reddit, el cual, por cierto, sigue creciendo sin pausa.