Contenidos contratados por la marca que se menciona

Las tarifas de datos incluyen un número de gigas para su consumo durante el tiempo estipulado en las condiciones de servicio, que suele ser de un mes. Ya sea en las modalidades de prepago o de contrato, tarifas como la de 20 GB WTF no parecen nada preocupantes en cuanto a los datos que consumamos, ya que será complicado agotarlos. Sin embargo, para otras menos ambiciosas, sí es conveniente adoptar políticas de control del consumo para no quedarnos a dos velas a las dos semanas.

Una forma de controlar dicho consumo es, por supuesto, usar WiFi en la medida de lo posible. Pero, como a menudo no tenemos a mano una de estas redes inalámbricas, lo que casi siempre funciona es saber en qué se nos van los megas cuando nos conectamos. A través de ese conocimiento, podremos definir estrategias de uso de la tarifa que tengamos de un modo más o menos agresivo.

La buena noticia es que conocer este dato es más fácil de lo que podría pensarse. Los terminales móviles incluyen funciones para registrar con precisión dónde se invierten nuestros megas. Y también hay apps que permiten controlar el consumo de datos de modo más amigable.

Un poco de contexto

Los datos “se nos van” del móvil mediante el uso de aplicaciones, básicamente. Las redes sociales o los servicios de streaming de audio o vídeo son responsables de gran parte de los megas que se escapan por la antena del teléfono. Ya sea recibiéndolos o enviándolos, se van restando de nuestro “bono” inexorablemente.

Como aproximación, decir que Netflix puede llegar a consumir unos 6 Mbps en el modo Full HD con calidad alta. Es decir, viendo una película “nos fundiríamos” los datos de todo un mes prácticamente. En el modo de más baja calidad (tanto en Netflix como YouTube o la mayoría de servicios que usan streaming se puede configurar la calidad de reproducción), se consumen unos 0,3 GB por hora, o 1 GB en tres horas.

Para el audio, Spotify consume unos 160 kbps en calidad alta, o unos 70 MB por hora. Las cifras son más manejables y necesitaríamos unas 14 horas para gastar un giga de datos. De nuevo, es posible definir las opciones de calidad de reproducción. E incluso limitar la descarga o el streaming a los momentos en los que tengamos WiFi.

Cómo saber los datos que consumen las aplicaciones

Los sistemas operativos móviles (y de escritorio también) disponen de opciones para ver en qué se nos han ido los datos. Tanto Android como iOS cuentan con ellas. En ambos casos, están dentro de apartados denominados Datos móviles, en iOS, o Conexiones inalámbricas y redes, en Android, y ahí en Datos móviles.

Se trata de ajustes que nos dan tanto un total en forma de histórico en el tiempo como, lo que es más importante, un ranking de consumo de datos por aplicación. Gracias a ello, podremos identificar rápidamente qué apps están devorando nuestra tarifa y actuar en consecuencia.

Actuar significa optimizar los parámetros de funcionamiento de las apps para que solo hagan uso de los datos cuando haya WiFi o bien para restringir ciertas funcionalidades, como el inicio automático de los vídeos en Facebook, forzándolo a que solo lo haga bajo una conexión WiFi.

Podemos, además, crear alertas de consumo y establecer un límite de tráfico de datos con avisos cuando se ha consumido un determinado porcentaje del total o si en un día se consumen más datos de los estipulados en las opciones de configuración. Aunque estas acciones se ejecutan mejor a través de apps dedicadas.

Ayuda en forma de apps de control

El uso de apps de terceros es también una manera de llevar la cuenta de los datos que consumimos. Sin ir más lejos, Tuenti tiene su propia app para darnos a conocer cuántos megas quedan en nuestro bono, así como estadísticas de consumo y utilización. Se trata de la misma herramienta a través de la cual realizamos las llamadas de voz, las grabamos e incluso contactamos con el soporte de Tuenti. Es un primer nivel de conocimiento del consumo de datos, aunque hay apps muy especializadas.

Para Android, Google cuenta con Datally (aliado de datos), que nos da información sobre el gasto de cada app y los totales. My Data Manager es otra app disponible para Android e iOS que permite saber qué datos estamos usando con 4G o con WiFi o en roaming, y también nos brinda la posibilidad de definir alarmas personalizadas.

Estas utilidades son gratuitas, y se configuran con facilidad. Es conveniente, eso sí, definir con precisión los periodos de facturación de nuestro contrato o tarifa de prepago para que la información se correspondan con el consumo real. Pero, una vez establecidos los parámetros correspondientes, será factible tener un control al milímetro.

Políticas básicas

Si ya hemos instalado o accedido a las herramientas de control del tráfico, podemos definir unas políticas básicas de uso del móvil fuera del alcance de una red WiFi. Por ejemplo, como decíamos antes, es interesante configurar las aplicaciones que más datos consumen para limitar todas o parte de sus funcionalidades a los momentos en los que estemos conectados mediante WiFi.

Por otro lado, las alertas de uso son muy prácticas si en algún momento nos despistamos. Por ejemplo, imaginemos que definimos un punto de acceso WiFi para un ordenador en un momento dado y se nos olvida desconectarlo. En cuestión de unas horas de “despiste”, puede que lo que iba a ser un uso puntual del hotspot se convierta en cientos de megas gastados. Con una alerta de consumo lo hubiéramos identificado antes de que fuera irremediable.

Al contrario, también es posible hacer cálculos para darnos ciertos lujos. Así, veremos pelis en alta calidad si tenemos datos de sobra para ello o compartiremos unas fotos o vídeos en un momento dado sin tener WiFi porque tenemos la certeza de que nos quedan datos y sabemos aproximadamente lo que van a consumir.

Otros aspectos, como el uso de servicios de streaming, también se pueden configurar a la medida de nuestra tarifa una vez acotados los consumos a la vista de las cifras medidas por el sistema o por apps de terceros. Con tarifas como la de 20 GB WTF, podemos incluso usar puntualmente modos de calidad media para vídeo. En audio, hay más margen, aunque depende de los gigas con los que contemos. En modalidades con pocos megas, incluso las llamadas de voz a través de datos tendrán que limitarse.

Con Tuenti, este último apartado está solucionado al integrar las llamadas de voz en sus planes de servicio sin que consuman megas de la tarifa. Presenta minutos ilimitados para llamar casi a todo el mundo y también desde fuera de España usando una red WiFi. Los datos sin control no sirven de mucho, recuerda.